Receta sin gluten: gnocchis de espinacas

La historia del ñoqui – gnocchi tiene su origen en las pastas italianas, pero este exquisito manjar se remonta mucho más atrás, en la época griegos y los romanos. Los ingredientes clave siempre han sido harina y agua, condimentados con sal, pero más tarde se empezaron a hacer con patata. 

Hay un sinfín de opciones para hacer esta típica receta, des de gnocchis de calabaza, tomate, espinacas, ricota… entre otras. No es una receta fácil, ya que como sabemos son pequeños manjares muy frágiles y por los que tenemos que respetar al pie de la letra las proporciones de harina y patata estimadas. Mientras más harina, te saldrán más duras y a mayor cantidad de patata, se desharán en el agua. ¿Te atreves al reto? 

Ingredientes para elaborar gnocchis de espinacas:

  • 4 patatas medianas
  • 175 g de harina de arroz de NatuGreen Alimentación Ecológica
  • 100 g de hoja de espinacas frescas
  • Pizca de sal rosa del Himalaya
  • 2 cucharadas grandes de perejil picado
  • Pizca de pimienta negra
  • 1 chorrito de aceite de oliva virgen extra

Receta para cocinar gnocchis de espinacas: 

  1. Hervimos las patatas sin pelar durante aproximadamente 30 minutos. Las dejamos enfriar, las pelamos y las trituramos junto un chorrito de aove, las cucharadas de perejil, la pizca de sal y la pimienta. 
  2. En una olla aparte hervimos las espinacas y cuando estén listas las añadimos a las patatas y las trituramos.
  3. Seguidamente ponemos la harina y amasamos hasta obtener una masa uniforme. Formamos tiras finas y cortamos. También podemos hacer un pequeño rulo presionando el trocito de masa con el tenedor. 
  4. Los pasamos por la sartén, con un poquito de aceite de oliva para que cojan un poco de consistencia durante un par de minutos. Con esto evitaremos que se nos desarmen.
  5. Mientras tanto ponemos a hervir agua en una olla, y una vez que esté en ebullición, ponemos los ñoquis. En cuanto suban a la superficie querrá decir que están listos y… ¡podemos emplatar! 

Receta y fotografías por Al otro lado de la mesa