Receta de tortilla vegana sin huevo

Hoy os traemos algo que seguramente muchos no conoceréis: nada más y nada menos que una tortilla sin huevo. Apta para veganos y sin gluten. Por supuesto, esto no quiere decir que esta receta sea mejor que la tortilla tradicional, simplemente es una alternativa que está increíblemente sabrosa y visualmente muy similar.

Hoy día, cuándo de legumbres se trata, aún nos quedamos sin ideas a la hora de cocinarlas. Parte de nuestra motivación es daros continuamente recetas e ideas que os animéis a probar en casa y que os ayuden a salir de la monotonía. En el caso de las legumbres sabéis de sobra que no sólo son beneficiosas para nuestra salud por su contenido en fibra, proteínas de origen vegetal, vitaminas y minerales, sino que también su consumo contribuye enormemente al medio ambiente.

A continuación os dejamos esta receta que no sólo es fácil de hacer, sino que está tan buena que querréis hacerla siempre.

Ingredientes para preparar una tortilla vegana sin huevo ni gluten:

  • 6 cucharadas de harina de garbanzos
  • 250 – 300 g de agua 
  • Sal 
  • Aceite de oliva picual extra virgen de NaturGreen Alimentación Ecológica
  • Verduras al gusto, en este caso utilizamos calabacín, pimiento y cebolla

Procedimiento para cocinar una tortilla vegana sin huevo ni gluten:

  1. Para comenzar, lavaremos y cortaremos las verduras en brunoise (trocitos muy pequeños), en una sartén colocamos un poco de aceite de oliva y las pochamos. 
  2. Cuándo estén casi listas, preparamos el falso huevo con la harina de garbanzos. En un bowl, mezclaremos el agua, con la harina de garbanzos y la pisca de sal y batimos con una varilla manual o con la batidora, hasta obtener una mezcla homogénea similar al huevo batido (ligeramente espesa), si notas que está muy líquida puedes añadir un poco más de harina o si notas que está muy espesa puedes añadir un poco más de agua. 
  3. Apenas tengamos la mezcla lista vertemos en ella las verduras pochadas, removemos un poco y lo llevamos nuevamente a la sartén todo junto, exactamente igual a lo que hacemos con una tortilla tradicional. Cocinamos por ambos lados, hasta que esté bien cocida y servimos.

Os aconsejamos utilizar verduras con alto contenido en agua para que quede mucho más suave ya que la harina de garbanzos tiene a ser un poco seca. El resultado es una preciosa tortilla que aunque tiene un sabor diferente al que estamos acostumbrados, está igual de buena.

Receta y foto de Alessandra Eminente