De algas a ladrillos: nuevas formas de construcción ecológica

En Quintana Roo, estado mexicano situado en la península de Yucatán, tienen un problema con el sargazo, unas algas que debido a la temporada de huracanes se acumulan a lo largo de playas caribeñas. La empresa Blue-Green, ubicada en Cacnún, tras seis años trabajando con este alga marina ha encontrado una solución ecológica que satisface a todos: utilizarlas como materia prima crear ladrillos para construir hogares para familias con pocos recursos.

En este caso, Oma Vázquez, CEO de la empresa vanguardista ha destacado que ya han levantado “una casa resistente y económica” que se puede poner a disposición de personas con bajos recursos debido a su bajo coste. La casa se construye en poco más de un mes utilizando 20 toneladas de sargazo, aproximadamente. Este proceso cuenta con dos características que lo hacen muy útil y funcional: por un lado, se utiliza una cantidad muy pequeña de agua recolectada de lluvias, por lo que no genera más contaminación, y por otro, en el proceso de elaboración se elimina el aroma fétido del alga.

 “Son casas resistentes, que pudieran ser afectadas únicamente por temblores pero esta no es zona sísmica” puntualiza el propio Omar

Otro extra de este tipo de construcciones es que no necesita utilizar cemento o varillas permitiendo crear estas edificaciones en lugares con pocos recursos.

Además de ayudar a personas con problemas económicos, este uso del sargazo supone un ‘alivio’ para los turistas de las playas caribeñas ya que el alga se considera una plaga que ahuyenta a los visitantes por su fétido aroma. Este recale masivo de algas está siendo un problema muy destacado en muchas localidades de la costa.

Información y foto vía Diario México