Los árboles estaban primero, arquitectura que respeta la naturaleza.

Convivir con la naturaleza sin necesidad de salir de tu propia casa ha existido toda la vida a baja escala, con pequeños jardines, huertos caseros o terrazas llenas de plantas, sin embargo, existen numerosas construcciones donde los arquitectos han querido mantener y no interrumpir el crecimiento de los árboles, creando ingeniosos edificios que vale la pena destacar. Los árboles nos dan oxígeno, de hecho, son necesarios aproximadamente 22 árboles por persona para limpiar el aire que respiramos en un día. 

La estación Kayashima, en la ciudad de Osaka, Japón,  presenta un agujero rectangular en el techo de la plataforma elevada y, desde el interior, un árbol gigante asoma su cabeza como si fuera un tallo de brócoli gigante.

 

 

El árbol es un alcanfor de aproximadamente 700 años. La historia de cómo este árbol y estación se entrelazaron, literalmente, tiene que ver con una gran reverencia por la naturaleza, pero también por la superstición. La estación se abrió en 1910 y, en ese momento, el árbol estaba justo al lado de la estación. Pasados 60 años, un aumento en la población aceleró los planes para expandir la estación que exigía la tala del árbol. Sin embargo, el alcanfor había estado asociado durante mucho tiempo con un santuario local. Y los lugareños empezaron a crear la leyenda del árbol enfadado, en torno a quien intentaba cortarlo y tras varios sucesos, lograron parar su tala en la nueva construcción en 1973.

 

El mundo está lleno de ejemplos, como este complejo residencial en Niavaran, al norte de Irán, donde el arquitecto respeta que el árbol estaba ahí antes que su proyecto y se niega a talarlo, sin embargo lo integra de una forma exquisita de la que todos los residentes disfrutan día a día. El poder de cambiar el mundo está en mano de la gente, en este caso, de los arquitectos y de las personas que luchan por que no se talen estos árboles #AlimentaElPoderDeLaGente.

 

 

Restaurante Figueira Rubaiyat, uno de los restaurantes más exclusivos de Sao Paulo donde preside esta enorme higuera.

 

Escenarios desconocidos por el mundo: