Energy balls de cáñamo y cacao – NaturGreen Alimentación Ecológica

Estas energy balls de cáñamo y cacao son deliciosas y muy versátiles. Dulces, con un toque salado que engancha, y con un plus de proteínas. Son una fantástica merienda pero también te pueden sacar de un apuro si te toca a ti llevar el postre y no sabes qué hacer, o no cuentas con demasiado tiempo. 

Ingredientes:

  • 1 taza de semillas de cáñamo NaturGreen
  • 1/3 de taza de tahín tostado NaturGreen
  • 1 cucharada de proteína con cacao NaturGreen
  • 1 cucharada de sirope de coco dark NaturGreen
  • 1 cucharada de grano de cacao troceado NaturGreen
  • ¼ de cucharadita de sal marina

Con estas cantidades podrás hacer unas 15 bolitas. 

Instrucciones:

  1. Introduce todos los ingredientes en un procesador de alimentos y mezcla durante aproximadamente 30 segundos. Obtendrás una mezcla pastosa y pegajosa. No hace falta que quede demasiado fina, basta con que los ingredientes estén bien combinados.
  2. Ayúdate de una cuchara para coger siempre la misma cantidad de masa, y redondéala entre las palmas de tus manos haciéndola rodar con suavidad.
  3. Coloca las bolitas en un plato o túper, separadas unas de otras para que no se enganchen ahora que la masa está algo caliente.
  4. Cuando hayas terminado de dar forma a todas las bolitas, mételas en la nevera durante un mínimo de 30 minutos para que se endurezcan.

Opcional: si quieres puedes añadir una cobertura a las bolitas para darles un toque de sabor y color. Hazlo preferiblemente después de haberlas refrigerado, así será más sencillo manipularlas.

¿Algunas ideas? Cacao en polvo, chocolate fundido, té matcha, coco rallado, almedra troceada, semillas de sésamo, pistacho troceado, … Incluso puedes combinar varias coberturas para decorar las bolitas a tu gusto.

En este caso yo he usado un poco de cacao en polvo. Añade un par de cucharadas en un bol, pon una bolita dentro y mueve el bol haciendo movimientos circulares para que toda la bolita quede bien cubierta. 

Truco extra: se pueden meter en la nevera o incluso en el congelador. No se llegan a congelar y están buenísimas, en casa es como más nos han gustado.

Blogger invitada: Laura García