Dulce sorpresa de San Valentín sin gluten

Para muchos San Valentín es un día como otro cualquiera y a otros les gusta celebrarlo con algún regalo especial; tanto si te gusta este día como si no, siempre es un buen día para elaborar unas deliciosas galletas de almendras sin gluten. Unas cookies recién hechas siempre alegran el día a cualquiera, sobre todo si las regalas a tus seres queridos, tengas pareja o no. ¿Y por qué no darse un pequeño capricho uno mismo?

La verdad es que se trata de una receta bastante fácil y su aspecto recuerda mucho a las típicas galletas de mantequilla que suelen venir en cajas decoradas. Estas que os propongo hoy son muchísimo más saludables, hechas con los mejores ingredientes ecológicos y sin gluten de NaturGreen, además de ser totalmente veganas. Están riquísimas e incluso los más pequeños de casa os podrán ayudar a cortarlas en bonitas formas de corazón.

Ingredientes para cocinar cookies de San Valentín

  • 1 3/4 tazas de harina de almendras.
  • ¼ de taza de harina de coco bio NaturGreen.
  • ¼ de taza de aceite de coco virgen extra bio NaturGreen, derretido.
  • 1/3 de taza de sirope de coco bio NaturGreen.
  • Una pizca de sal.
  • ½ cucharadita de vainilla pura en polvo.
  • Una pizca de canela molida (opcional).
  • – Para decorar las galletas:
  • 150 g aproximadamente  de chocolate negro al 75% cacao, fundido.
  • Nibs (granos) de cacao troceado bio NaturGreen.
  • Coco rallado bio NaturGreen.
  • Semillas de sésamo crudo bio NaturGreen.

Notas:

  • Medidas para preparar 20 galletas grandes y 20 galletas pequeñas de San Valentín*
  • Recomiendo utilizar el sirope de coco claro y no el dark para que las cookies nos queden de un tono clarito y no oscurezcan demasiado.

Como cocinar galletas cookies para San Valentín

Primero, fundimos el aceite de coco ya que durante los meses fríos como este febrero se queda en estado sólido. En un bol grande mezclamos con la ayuda de unas varillas de mano todos los ingredientes secos: harina de almendras, harina de coco, sal, vainilla y canela (opcional). Añadimos a continuación el aceite de coco fundido y el sirope de coco. Amasamos bien con una espátula de silicona o una cuchara grande de madera hasta obtener una pasta homogénea. Con nuestras propias manos le damos formamos de bola a la masa.

En nuestra superficie de trabajo colocamos una hoja de papel sulfurizado que tenga el mismo tamaño de nuestra bandeja de hornear y colocamos encima la bola de masa, la aplanamos ligeramente con las manos para que tenga forma de disco y colocamos sobre ella otra hoja de papel de horno. Estiramos con un rodillo de amasar hasta que nos quede un grosor de ½ centímetro aproximadamente. Trasladamos la masa estirada a nuestra bandeja para cookies y dejamos que endurezca en el congelador durante 30 minutos. Es importante que la masa de las galletas esté bien fría y firme para poder cortarla y manipularla sin problemas, además mantendrán mejor la forma de corazón.

Precalentamos el horno a 170 ºC (calor abajo). Una vez que la masa esté firme la cortamos utilizando dos cortadores en forma de corazón de distinto tamaño. Con los recortes que nos sobren podemos volver a hacer una bola, estirarla y cortar más galletas; repetiremos el proceso hasta terminar con toda la masa.

Horneamos durante unos 10-15 minutos, hasta que las galletas estén ligeramente doradas. Con cuidado pasamos las galletas a una rejilla de enfriar ayudándonos de una espátula fina para que no se rompan ya que todavía estarán bastante tiernas. Mientras nuestras galletas se enfrían podemos ir fundiendo el chocolate negro al baño María.

Las decoramos sumergiéndolas parcial o totalmente en el chocolate o con la ayuda de una manga pastelera provista de una boquilla muy fina hacemos rayitas finas. Vamos colocando las galletas que ya estén decoradas sobre una bandeja forrada con papel de horno para que el exceso de chocolate se vaya desprendiendo. Con el chocolate aún tierno espolvoreamos por encima los nibs de cacao, las semillas de sésamo y el coco rallado. Dejamos que el chocolate endurezca y ya estarán listas para servir.

Estas galletas se conservan bien dentro de un envase hermético a temperatura ambiente.

Blogger invitada: Gemma González