“Crumble” de espinacas y calabacines con pipas de calabaza

Los crumbles también pueden ser salados, hay una gran variedad de sabores y texturas que combinan a la perfección, semillas o nueces molidas, que pueden dar unos resultados exquisitos y un sinfín de variedades que ni te imaginabas.  ¿Te atreves a probar un crumble de lo más rico, salado y de color verde?

¿Qué necesitamos?

  • 2 calabacines
  • ½ cebolla
  • 750g de espinacas frescas
  • 50g de pipas de calabaza NaturGreen
  • 50g de copos de avena NaturGreen

RECETA:

Lava los calabacines y córtalos en rodajas o en dados. Pela y lamina la media cebolla y ponlo todo a sofreír con una cucharadita de aceite de oliva, hasta que los calabacines estén tiernos. Al mismo tiempo, lava las espinacas y pícalas finas. Añádelas a la sartén y remueve hasta que las espinacas queden deshechas. Sala y escurre presionando bien las verduras para extraer todo el líquido y ponlas en una fuente para gratinar. Precalienta el horno a 180ºC . Tritura sin hacer puré las pipas de calabaza con los copos de avena y dos cucharadas soperas de aceite de oliva. Añade un pellizco de sal, y arena la mezcla hasta obtener una textura de crumble, luego desmigájalo sobre las verduras. Mételo en el horno durante veinticinco minutos. Y listo para comer!

Blogger invitada: Al otro lado de la mesa.