Bolitas energéticas con proteína de cáñamo.

Es ideal tener siempre a mano un snack sano y delicioso en nuestra nevera para reponer energía en cualquier momento o matar el gusanillo entre horas. Las bolitas energéticas crudiveganas que os propongo hoy tienen una buena dosis de proteína de cáñamo NaturGreen de cultivo ecológico.

Una proteína 100 % vegetal con un alto valor nutricional ya que es rica en vitaminas E, B1 y B9, también en magnesio, hierro, potasio y zinc. Es importante destacar la concentración de proteína de este producto ya que por cada 100 g de este concentrado de cáñamo obtenemos 50 gramos de proteína. Otro dato muy importante es que nos ayuda a combatir la fatiga, factores a tener muy en cuenta para aquellos que practican deporte y quieren aumentar la ingesta de proteínas.
Estas bolitas contienen otros superalimentos como el tahini (gran fuente de calcio), el cacao crudo en polvo (muy antioxidante) y las semillas de chía (fuente de omega 3).
Para 12-14 bolitas.


Ingredientes

  • 12 dátiles Medjool.
  • ¼ de taza de proteína de cáñamo bio al 50 % NaturGreen.
  • 2 cucharadas de tahín puré de sésamo bio NaturGreen.
  • 1 cucharada de aceite de coco virgen bio NaturGreen, sólido.
  • 2 cucharadas de cacao en polvo crudo.
  • 1 cucharada de semillas de chía bio NaturGreen.
  • Dos gotitas de aceite esencial de naranja bio (opcional).

 

Para rebozar:

  • 2 cucharadas de semillas de cáñamo bio NaturGreen.
  • 2 cucharadas de coco rallado bio NaturGreen.

Elaboración

Deshuesamos los dátiles y los cortamos por la mitad para que se trituren con más facilidad; aunque para este tipo de recetas crudiveganas siempre recomiendo utilizar un procesador de alimentos que sea potente no está de más cortar o trocear un poco algunos ingredientes.
Colocamos los dátiles y el resto de ingredientes dentro del bol de nuestro robot de cocina y trituramos hasta obtener una pasta densa y homogénea. Tendremos que parar unas cuantas veces para rebañar bien los restos de chía o de cacao en polvo que puedan quedar adheridos a las paredes del bol. Cogemos una pequeña porción de masa con los dedos e intentamos darle forma de bolita, si no se desmenuza y queda compacta es que ya está lista.
Con la ayuda de una cuchara medidora (1 cucharada de repostería) vamos cogiendo porciones de masa y dándoles forma circular con nuestras manos.
Rebozamos la mitad de las bolitas con el coco rallado y la otra mitad con las semillas de cáñamo.
Para que se conserven bien recomiendo guardarlas dentro de un envase hermético en el frigorífico.

Blogger invitada Gemma González